Россия. Rusia.

La Federación Rusa consiste en un gran número de subdivisiones políticas diferentes, haciendo un total de 83 componentes constituyentes (sujetos federales). Hay 21 repúblicas dentro de la federación (cada una con su propia Constitución) que disfrutan de un alto grado de autonomía sobre la mayor parte de cuestiones internas y estas corresponden a algunas minorías étnicas de Rusia. El territorio restante consiste en 9 krais (territorios), 46 provincias conocidas como óblasts, 4 distritos autónomos y una óblast autónoma. Aparte de esto, hay dos ciudades federales, Moscú y San Petersburgo. En el año 2000 fueron añadidos los distritos federales, actualmente son ocho, como una nueva capa entre las susodichas subdivisiones y el nivel nacional. Los gobernadores de los sujetos federales, así como los alcaldes de Moscú y San Petersburgo, son designados por el Presidente de la Federación Rusa, situación que el partido Rusia Unida prometió cambiar en el transcurso de las últimas campañas electorales.

Rusia está compuesta aproximadamente de unos 176 grupos étnicos.

De hecho, el crisol actual de Rusia se ha ido formando por oleadas de rusos étnicos que se dispersaron por el continente euroasiático: los cosacos fueron uno de los primeros pueblos representativos de la “conquista del oriente”; en el siglo XVIII, los Antiguos Creyentes rechazaron las reformas del patriarca Nikon y fueron deportados a Siberia por Catalina la Grande, llevándose con ellos la cultura europea al exilio; en el siglo XIX, los jóvenes nobles decembristas, imbuidos de ideas occidentales, también fueron exiliados a zonas orientales. Bajo el mandato de Joseph Stalin, millones de personas pertenecientes a distintos grupos étnicos fueron desalojadas y deportadas a regiones lejanas para construir obras de infraestructura.

La Unión Soviética desarrolló un gigantesco aparato que mezcló pueblos y culturas. Stalin utilizó el desplazamiento forzoso para eliminar todo tipo de resistencia a la autoridad de Moscú; esta política tuvo la ventaja adicional de fraguar una conciencia colectiva, pese a estar integrada por distintas etnias. La mezcla étnica que hay en Moscú tiene un alcance asombroso: el hombre alto y rubio le dirá que su padre es georgiano, su colega resultará ser checheno, Marat es tártaro, algo que tal vez pueda sorprender. Pero todos ellos comparten el mismo humor y los mismos valores.

En estos veinte años, la vida ha mejorado, pero la democracia ha empeorado. En Rusia, hoy, la herencia de la Unión Soviética está presente.

Y la imagen más evidente de este tránsito es la ciudad de Moscú. En 1991 era una ciudad realmente gris, sin servicios, con sucios camiones y destartalados utilitarios. Una ciudad donde era imposible encontrar un bar donde tomar algo o una tienda abastecida. En 2011 la capital rusa es un colosal aparador del consumismo (sobre todo coches): fabulosos coches que colapsan la ciudad, gigantescos paneles publicitarios luminosos, colosales edificios con el cargado mal gusto de los nuevos ricos… y centros comerciales, bares, restaurantes y hoteles. […] La gente vuelve a desconfiar de las instituciones del estado, la corrupción domina la administración pública, los medios de comunicación están amordazados y la política está dominada por la antigua policía política soviética. Todos saben quién será el próximo presidente o primer ministro. El futuro político y económico está diseñado y a la mayoría de rusos les parece perfecto, de momento.

Poca gente habla inglés en Rusia, más en SP que en Moscú, incluso en algunos sitios parece que no sienta muy bien que intentes hablarles en inglés, sobre todo a la gente más mayor (aunque tambien puede ser que de entrada los rusos son un poco ariscos, aunque trabajen de cara al público). Y es que, aunque tanto Moscú como San Petersburgo acogen a un gran numero de turistas la gran mayoría de ellos son rusohablantes.

El viaje

Para poder entrar en Rusia hace falta obtener un visado de turista. Aunque no es complicado es caro (unos 100€) y lleva su tiempo. Además este visado de turista está limitado a 30 días y una o dos entradas en el país. La embajada rusa tiene todo el proceso de gestión del visado externalizado en esta empresa www.centraldevisadosrusos.com/ (hay varias agencias de viajes que lo gestionan por unos 20-30€). Además de rellenar el formulario online que aparece en la web y pagar la tasa correspondiente, hay que llevar un par de fotos, un seguro de viaje para todo el período con alguna de las aseguradoras reconocidas, por ejemplo esta, y un voucher turistico + carta de invitación, que se puede conseguir aqui.

El primer destino en Rusia fue Moscú (Москва). La capital y sujeto federal más poblado de Rusia. La ciudad es un importante centro político, económico, cultural y científico de Rusia y del continente. Moscú es la megaciudad más septentrional de la Tierra, la segunda ciudad más poblada de Europa después de Estambul y la sexta ciudad más poblada del mundo. Su población, de acuerdo con el Censo de 2010, es de 11.503.501 habitantes.

Moscú es una ciudad que me mantuvo intrigado durante todo el tiempo que estuve allí. Las calles interminables, las fachadas de los edificios monstruosos y las zonas comunes de los edificios pedían a gritos un lavado de cara urgente pese a ser una de las ciudades más caras del mundo. Los viejos Ladas conviven con miles de nuevos BMWs de gama alta, Porches y Ferraris. Los restaurantes de comida rusa tratan de no perder clientes frente a los cientos de McDonalds y KFCs que invaden la ciudad. La tumba de Lenin en la Plaza Roja rivaliza con el lujoso centro comercial GUM (ГУМ, en los años previos a la Revolución rusa en el edificio operaban cerca de 1.200 tiendas como centro comercial. Con posterioridad GUM fue nacionalizado y continuó sirviendo como tienda hasta que Stalin lo destinó a albergar oficinas de su primer plan quinquenal. En 1953 el Estado ruso reemprendió su utilización como grandes almacenes y dándole el nombre GUM, destacándose en esa época como un lugar muy surtido y variado. Al disolverse la Unión Sovietica, el GUM fue privatizado, llegando a ser propiedad en un 50,25% de Bosco de Ciliegi, un operador ruso de boutiques y tiendas suntuarias.) Si, Bosco el de los uniformes españoles de Londres 2012. La ciudad es super activa y especialmente por la noche se ve a mucha gente saliendo a cenar o a tomar algo, además al salir no se escatima en gastos. Es una pena no poder haber explorado esto un poco más, pero la falta de tiempo, la barrera del idioma y el carácter un poco hermético de la gente no facilitó la cosa.

Además de visitar las principales (e impresionantes) iglesias ortodoxas, la visita típica incluye el GUM, el Kremlin, el metro de Moscú, el parque Gorki, la Plaza Roja y su entorno y la Universidad Estatal de Moscú. Quizás también el mercadillo de Izmailovsky.

Desde Moscú visitamos Sergiyev Posad (Сергиев Посад), la ciudad más cercana a Moscú del Anillo de Oro en donde podemos encontrar el monasterio de la Trinidad y San Sergio (Тро́ице-Се́ргиева Ла́вра) un importante monasterio ruso y centro espiritual de la iglesia ortodoxa rusa. Desde Moscú se tarda una hora y media en tren regional (durante todo el tiempo no paran de pasar vendedores de todo tipo de cachibaches: armónicas, molinillos, cuchillos, etc, etc…). Los billetes se compran en la estación Yaroslavsky vokzal (Ярославский вокзал) sin especificar hora y los trenes salen cada 1/2h.

El siguiente destino fue San Petersburgo, Pedro el Grande trasladó la capital del Imperio de Moscú a un pantano que acabaría siendo San Petersburgo, quería cortar con el tradicionalismo que existía en Moscú y crear un nueva ciudad que fuera la puerta de Rusia a Occidente y que estuviese inspirada en Europa; especialmente Francia y Holanda ciudades de las que Pedro el Grande se había enamorado durante sus viajes por el continente. En 1917 con la revolución bolchevique Lenin se llevó de vuelta la capital a Moscú. Esta particular historia creó una rivalidad entre ambas ciudades que todavía perdura día de hoy, teniendo en cuenta que además, Vladimir Putin es originario de San Petersburgo y suele utilizar la ciudad para recibir a sus visitas.

Many people in Moscow do not like St. Petersburgers,” she added. ”There are strong feelings. There are cultural differences. Muscovites are practical and pragmatic. St. Petersburg tends to be more romantic, more philosophical.

Para llegar cogimos uno de los trenes míticos rusos el Krasnaya Strela (“Flecha Roja“) El tren sale de la estación de Moscú (Leningradsky Vokzal) y llegan a San Petersburgo (Moskovsky Vokzal). Para comprar los billetes de tren existen varias webs disponibles en inglés que añaden una tasa extra, por eso es mejor hacerlo directamente en la web oficial de la Российские железные дороги o Russian Railways (RZD), aunque http://rzd.ru/ solamente está en ruso. Siguiendo esta guía es relativamente fácil comprar los billetes.

San Petersburgo es todo lo contrario a Moscú, las calles están llenas de palacios neoclásicos, barrocos, puentes, catedrales e iglesias. La visita inevitable de San Petersburgo es el Hermitage, el tercer museo más grande del mundo (tras el Louvre y el British Museum). Aquí se pueden comprar las entradas online. El museo está situado en el Palacio de Invierno (la residencia de los zares hasta la Revolución de 1917) que por si mismo ya merecería una visita. Eso si, SP es más tranquilo por las noches, aunque también hay muchos restaurantes y sitios para salir, no hay el mismo trasiego nocturno que en Moscú. Tambien es un poco más barata y no se ve la misma cantidad de coches de lujo que se veían en Moscú.

Una excursión muy fácil y de un sólo día desde SP es visitar Paterhof, el Palacio de Verano de Pedro el Grande. Para llegar se puede coger el autobus-furgoneta 404 delante de la estación de Baltiiskii (Балтийский Вокзал) (hay muchos más minibuses de estos).

Una constante tanto en Moscú como en SP y uno de los mayores espectáculos urbanos son las comitivas de novios en limusina haciéndose fotos y colocando candados por toda la ciudad. Los grupos suelen ser de una decena de personas se mueven en limusina y de vez en cuando paran en algún supermercado o tienda para reponer la bodega y seguir la fiesta.

Comida

La comida típica rusa son las sopas, la más típica es la de remolacha, los blinis (crepes) y los pelmeni (una especie de ravioli)

Hay varias cadenas de comida rusa: Tepemok, hay un montón de puestos por la calle y su especialidad son los blinis. Elki-Pelki, es una especie de buffet de comida típica rusa, sobre todo sopas.

Brynza (Брынза). Especialidad en Chiburekkiis a fried turnover with a filling of ground or minced meat and onions. It is similar to the peremech of the Volga Tatars, but made with a single round piece of dough folded over the filling in a half-moon shape. A national dish of the Crimean Tatars, it is also popular with the Crimean Tatar diasporas in Turkey, Romania, Russia, and Uzbekistan“.

Además de la comida típica rusa existen muchos restaurantes de repúblicas ex-soviéticas (la región Caucásica es la más apreciada tanto por su comida como por sus vinos) como Armenia, Georgia, Uzbekistán y Azerbaiyán.

Algunas recomendaciones.

– En SP, Kilikia (Armenia) (comentarios). Los platos estrella: mejillones con queso (Мидии гигантские с Дор-блю), Shish Kebap y Tava Cilicia (Тава Киликия) .

– En SP, KavKaz (Georgia). Algunas recomendaciones Khinkali (una especia de dumplings) y Khachapuri (pan de queso)